La odisea de festejar un cumpleaños infantil

Los cumpleaños difíciles de organizar no son solamente los de las quinceañeras. Adentrarse en el mundo de los festejos infantiles es casi como descubrir una realidad paralela. Altos costos, planificación súper anticipada y conciliar con todo tipo de cuestiones, hacen del evento una situación que puede pasar de celebración a la complicación en pocos pasos.

Para conseguir un salón en la fecha y el horario correctos, hay que ser muy precavido. Aplazar los tiempos para las reservas puede terminar en caos. Para esto, lo recomendable es señar el pelotero o lugar en cuestión con al menos tres meses de anticipación. De lo contrario, luego puede accederse sólo a los horarios que quedan disponibles, en general, fuera del fin de semana y a la hora de almorzar, lo que eleva los valores de la fiesta.

El costo de los salones varía depende del tamaño, la ubicación, la cantidad de invitados y los servicios que ofrecen. Hay para elegir pero, en general, los precios van de los 3 mil a los 8 mil pesos, aproximadamente.

Pero no todo se soluciona al momento de conseguir el salón. Los presupuestos por alquilar el lugar de la celebración nunca incluyen la animación de fiestas infantiles. Y aquí se abre otro capítulo. Otra vez el tema de la anticipación, pero esta vez sumado a hacer las cuentas de los costos totales, estudiar la propuesta y evaluar si la misma es adecuada para las edades de los niños invitados y para el espacio físico elegido.

Una vez resuelto lo anterior, llega el tema del menú. Algunos peloteros incluyen la parte de los chicos pero muy difícilmente la de los adultos. Entonces, los padres del homenajeado comienzan el largo recorrido entre lo dulce, lo salado, lo caliente y lo frío. Para quienes gusten de las fáciles resoluciones, existen varias firmas que ofrecen promociones para fiestas con snacks, panchos o hamburguesas a precios accesibles.

En tanto, la ambientación es otro de los puntos fuertes de la fiesta. La decoración de fiestas infantiles suele ser muy importante. Temática o no, lleva mucho tiempo, esfuerzo y dinero decorar el lugar. Si la opción de decoración para cumpleaños infantiles es comprar los adornos, los cotillones de Balvanera (barrio más conocido como Once) ofrecen infinidad de opciones, con los precios más bajos del rubro. Para los amantes de lo artesanal, se puede recurrir a adornos en papel de seda, pompones de papel o lana, diferente tipo de luces y demás accesorios que darán al salón un aspecto único.

Y, finalmente, la torta. Hacer una torta para alrededor de 40 invitados cuesta, como mínimo, 400 pesos. Aquí se pone a prueba la creatividad de los responsables. Más allá del talento repostero, siempre lo importante es tener en cuenta los gustos del cumpleañero, quien debe ser el verdadero protagonista.

Y a no desanimar: después de todo, la fiesta será un recuerdo imborrable.