El sistema «puerta a puerta» de importaciones demora en reimplementarse

El regreso del servicio de importaciones «Puerta a Puerta usa argentina«, anunciado hace un par de meses por la AFIP, se retarda pues la Aduana desea eludir el ingreso de drogas ilegales por medio de ese sistema. Además de esto, conforme consigna La Nación, el Correo Argentino solicitó garantías a fin de que toda la rentabilidad del negocio no se quede a cargo del campo privado.

La prestación fue prohibida por la AFIP en dos mil catorce. A inicios de marzo, el jefe del organismo, Alberto Abad, anunció que se destrabaría el obstáculo. En el Consejo Profesional de Ciencias Económicas, había expresado: «vamos a regresar a incorporar el courier para eludir esas colas viles de gente. Las personas que desean adquirir un libro, para quien estudia, o bien que desea leer un buen libro, se deben pasar 2 horas cerca del puerto, después hacer un VEP (pago electrónico)».

En dos mil catorce, la AFIP estableció un límite de comprar en usa de O bien dólares americanos S cincuenta por 2 compras anuales y la persona que adquiriese el bien por vía electrónica debía retirarlo en la sede portuaria de la Aduana, a vez que debía encarar múltiples trámites burocráticos, que ahora iban a quedar de lado.

Fuentes oficiales señalaron a La Nación que la cuestión está paralizada en la Dirección General de Aduanas que conduce Juan José Gómez Centurión, por el hecho de que en ese organismo aseguran que por esa vía «se introducía al país una esencial cantidad de drogas ilegales». Por tanto, desean eludir que se restituya el servicio sin control.

En tanto, el Correo Argentino que encabeza Jorge Irigoin asimismo tiene sus reparos, si bien la compañía sabe que la resolución final depende de la AFIP. Concretamente, lo que propuso el Correo es que se podrían establecer 2 opciones alternativas a fin de que los couriers privados no se queden «con todo el negocio». La primera sería gratis, sosteniendo el requisito de tener que ir a la sede de Retiro, y la segunda sería con una comisión al cargo del cliente del servicio, con el «puerta por puerta» propiamente dicho.

En tanto, todos y cada uno de los organismos implicados trabajan en la letra muchacha de la cuestión: hasta qué monto se autorizarán las compras y si la apertura va a ser para todo género de productos o bien no.

Hace un tiempo, desde la Segregaría de Comercio señalaron a este respecto que «este es un proyecto serio y extenso que apunta a tener una normativa afín a la de países vecinos, que le facilite la vida a los ciudadanos y sobre todo a las pequeñas y medianas empresas, que precisan ingresar elementos como repuestos, que son pequeños mas esenciales para su desarrollo».

Desde la Aduana añadieron que «el proyecto implica múltiples áreas de trabajo; por servirnos de un ejemplo con los couriers, la revisión de todo cuanto hace al sistema de controles aduaneros y distintos aspectos más». Asimismo prosigue bajo análisis el incremento del límite de O bien dólares americanos S trescientos fijado para traer recursos del exterior sin abonar impuestos, fijado en la década del noventa.