El Gin Tonic: el trago del verano

Semeja hecho a medida para el clima tucumano. Es fácil de preparar (en 2 o bien 3 pasos está listo el cóctel), demuele la sed más intensa y afloja el espíritu para comenzar una buena charla. Un clásico de la coctelería que ha vuelto a posicionarse con toda la fuerza es el Gin Tonic. En un recorrido por algunos bares, el trago -y sus infinitas variaciones- aparece en los 5 más pedidos por los tucumanos que son barman para fiestasbarra de bebidas para fiestas.


“Tiene un auge tremendo en estos últimos tiempos, tanto el tradicional (con gin, agua tónica, hielo y limón) como sus alternativas, que complementan y potencian los sabores y las notas del gin. Es una bebida muy simple: simple de preparar, de consumir y de conseguir”, resume Agustín “Ayo” Delacroix, de un bar de Catamarca al 900.

Este amante de la gastronomía y de la coctelería aporta que hoy en día no es extraño llevar bajo el brazo una botella de gin a las reunuiones con amigos. “Va pero allí de la oferta en bares y restaurantes. De hecho, en los últimos tiempos aprecié la presencia de esta bebida en mesas navideñas y de fin de año, algo impensado en otra época”, opina.

“El argentino fue siempre y en toda circunstancia un consumidor de gin, sobre todo en los bares”, conforme Alfonsina Medina, barmaid (de esta forma se les llama a las bartenders mujeres) en un local de Tafí Viejo. Mas el día de hoy -conforme apunta Medina- resurgió en todos lados merced a la importación y a la explosión de diferentes gines: “es un legado que vino de Europa y lo instalamos en nuestra cultura”.

Hoy se readaptan muchos tragos clásicos y el Gin Tonic es uno de ellos. Ya no se trata sólo de la fórmula original. “Hay muchísimas formas de hacer este tradicional. Cambió hasta el vaso en donde se prepara: antes era en un highglass -o bien trago largo- y ahora se lo sirve en unos copones lindos”, dice Medina, quien dejó en claro que la estética es esencial y forma parte del trago. “El cóctel entra por los ojos”, indica.