Los secretos de un buen gin-tonic

A absolutamente nadie se le escapa que desde ahora hace ya tiempo en las barras españolas de toda clase y condición hay un nuevo rey. Si en la última década, el combinado indispensable era el cubata de ron, ahora es el gin-tonic el que ha conquistado los paladares jóvenes (a los senior ya los tenía ganados). La nueva hornada de ginebras y tónicas premium que se venden a traves de un delivery de bebidas le ha dado el empuje preciso a fin de que dejemos de ver esta bebida centenaria como «cosa de padres».

El coctel del instante tiene más de un siglo de historia. Su origen se remonta a fines del siglo XIX, cuando las tropas coloniales inglesas señaladas en la India empezaron a festejar las victorias mezclando tónica, que tomaban para combatir el paludismo (por su alto nivel de quinina), con gin bombay sapphire. En el siglo veinte, la Reina Madre de Inglaterra popularizó su consumo diario, al paso que Sir Winston Churchill llegó a decir que este combinado había salvado más vidas de ingleses que todos y cada uno de los médicos del país.

Otro de los puntos fuertes de la copa de tendencia es que es muy polivalente. Puede tomarse en diferentes instantes del día (de temtempié, como digestible, tras el trabajo o bien de celebración), en un bar o bien en casa, solo o bien con amigos, mas no de cualquier forma. Debe tomarse con calma para querer los matices tanto del sabor como del aroma, con lo que no es capaz para amantes del «botellón». En la preparación radica una gran parte de su magia. Os contamos punto por punto de qué forma realizar y gozar un buen gin-tonic:

1.-La primera cosa que hay que saber es que la copa donde se sirve este coctel resulta determinante para poder saborearlo con todos y cada uno de los sentidos. «El vaso he de ser de boca grande a fin de que te quepa la nariz y puedas querer los aromas», explica a ABC.es Pepe Dioni, presidente de la Federación de Asociaciones de Barmans de España.

dos.-Los 2 ingredientes básicos no pueden conjuntarse de cualquier forma. La proporción ideal es de cinco cl de ginebra por veinte cl de tónica. «Esta última no debe verterse al vaso desde mucha altura pues pierde carbónico», advierte Dioni. Si bien esto es cuestión de gustos. Si no te van mucho las burbujas, puedes decantarse por tónicas menos carbonatadas. La mejor forma de sostener el gas, conforme nuestro especialista, es dejarla resbalar por una cuchara rizada a fin de que llegue en perfectas condiciones al vaso.Los secretos de un buen gin-tonictres.-Entremezclar la ginebra y la tónica dándole una vuelta «con cariño». Nada de batir el combinado pues vamos a perder todo el gas. En caso de que no dispongas de una cuchara batidora, puedes emplear una cuchara de café.

cuatro.-Si bien probablemente vais a haber visto que en muchos bares agregan el jugo de una rodaja de limón, Dioni desaconseja esta técnica: «No hay que entremezclar jamás el jugo de un cítrico con la tónica pues rompe las burbujas». Si deseamos aromatizar la copa, podemos emplear los aceites esenciales del limón que se hallan en la cascarilla. ¿De qué forma lo extraemos? Pellizcando con unas pinzas la capa amarillenta para abrir los poros del limón. Lo estregamos por el borde y después podemos introducirlo en el vaso.

cinco.-Está bien agregar a la ginebra ciertos botánicos de su receta para fortalecer el sabor, mas como advierte nuestro especialista, el gin-tonic no puede transformarse en un «huerto». Generalmente, las premium acostumbran a apuntar en la etiqueta con qué ingredientes combinan mejor (por poner un ejemplo, Hendrick’s con rodajas de pepino, Brockmans con frambuesas o bien G’Vine con uvas).

seis.-Las ginebras premium son aquellas que se realizan con «un alcohol de gran pureza, unos botánicos de calidad y agua de manantial», explica Dioni, quien añade: «Generalmente el número de destilaciones aporta nivel y finura al resultado final». No entraremos en recomendaciones por el hecho de que cada paladar es un planeta y la oferta es enorme: más de un ciento (básicas, cítricas, dulzonas, aromatizadas…). Es cuestión de probarlas o bien de dejarse recomendar por el bartender. En el caso de las tónicas pasa lo mismo, la gama es extensa (tradicional, cardamomo, vainilla, pimienta rosa, de color azul…).