Para niños, niñas y mamás

El local es amplio, diáfano; la iluminación, blanca y bien orientada para evitar sombras, acaricia, invita a estar; la mercancía, colocada en pulcro orden en los anaqueles, se encuentra sin tener que buscar… La tienda que Za patitos, la primera franquicia española dedicada, en exclusiva, a la venta de zapatos para niños, tiene en San Cugat (Barcelona) es ejemplo de muchas cosas… a imagen y semejanza de lo que sucede con la carrera profesional de sus propietarios y promotores, José María Fernández Matamoros y Pilar Martín González. Emprendedores ellos, pareja ellos, del sueño y empeño de ambos nació la empresa en 1998. Como señala José María, «diez años ya, en los que hemos puesto mucho trabajo e ilusión para poder salir adelante».

Cuando hace una década la marca inició su andadura, lo hizo sigilosamente, en una calle estrecha, aunque cercana a una de las áreas comerciales más importantes de Barcelona -«nuestra primera tienda la abrimos en Artesa de Segre, una calle poco concurrida que nos obligó a tener que trabajar mucho el tema de la promoción»-.

El verdadero cerebro

Pilar no está presente en la conversación… pero su compañero y socio no ahorra adjetivos en su papel en el desarrollo de la empresa -«mi mujer es un ejemplo de alguien que se ha hecho a sí mismo. Trabajadora desde los 15 años y responsable de una tienda, con cinco personas a su cargo, a los 18, es el verdadero cerebro de Za patitos»-.

De grandes ventanales enmarcados en blancas molduras, con la mercancía presentada de modo y manera que nada entorpezca la visión, con toda la tienda a la vista de que quien por allí acierte a pasar y a detenerse… -«nuestros escaparates son sencillos, de bajo coste… y, creemos, que efectivos»-. Lo son… y han debido de serlo siempre, a tenor de la buena acogida que tuvo ya aquel primer comercio abierto en Artesa de Segre -«nuestra mejor publicidad entonces, y ahora, ha sido el boca a boca. Por eso, aquellas niñas de 14 o 15 años siguen siendo hoy clientas nuestras… y esperamos que sigan siéndolo ellas… y sus hijos. Y creemos que lo estamos consiguiendo, puesto que entorno al 10% de nuestra facturación lo hacemos con las madres. De algunos modelos disponemos de hasta el número 41, a disposición de nuestros clientes adultos»-.

Modelos exclusivos, recuperación de diseños clásicos… un repaso a la colección de Za patitos es un continuo descubrir de sorpresas -«el catálogo lo hacemos, al 50%, entre Pilar y yo, y encargamos los diseños a fabricantes con los que trabajamos. Además, antes de inaugurar cada temporada, hacemos un estudio de mercado con 20 o 25 de nuestros clientes»-.

Han pasado 10 años desde la apertura del primer Za patitos… y ahora comienza otra etapa, basado en la expansión de las franquicias por todo el territorio español -«la posibilidad de franquiciar el negocio no fue idea nuestra, sino fruto de la demanda del mercado. A partir de un momento dado, comenzamos a recibir múltiples propuestas de gente que quería abrir una franquicia de nuestra marca… así que nos decidimos»-. Por ahora, la franquicia tiene ocho puntos de venta repartidos entre Palma de Mallorca, Mataró, Barcelona, Almería y Logroño. Puedes ver una guia de franquicias completa en http://www.gaf-guidefranquicias.com/.Resultado de imagen para zapatos

Plan de negocio

De momento, se ha elaborado un plan de negocio que prevé una facturación media por establecimiento de 300.000 euros… con un beneficio neto de 20.000 euros -«estas cifras alcanzarán, el segundo año, respectivamente, los 353.000 euros y 47.000 euros»-. Las cifras son importantes… pero José y Pilar, sabios en la asignatura de la vida, saben de la necesaria paciencia que hay que tener -«no sólo no esperando beneficios el primer año, sino estando dispuesto a invertir más capital»-.

Y es que ya el solo hecho de trabajar desde la talla 15 a la 41 implica una fuerte inversión -«queremos que la gente que se incorpore a nuestra franquicia tenga la suficiente capacidad económica… aunque financiemos, desde la primera temporada, el 95% de la compra del producto. Tenemos que proteger la marca y tampoco queremos asumir riesgos que no pueda asumir otra gente»-. Y es que ya lo dice el refrán: zapatero a tus zapatos.